LA ACUARELA DE LOS RECUERDOS

—María, ¿te has quedado dormida? Despierta, cariño, que vamos a servir la cena. 

—Pobrecilla, me da pena. ¿Has visto que bien pinta? 

—Sí que da lástima, ¡y tan joven! La directora de la residencia nos ha confirmado el diagnóstico: demencia por cuerpos de Lewy.

María abrió los ojos y se fue incorporando lentamente, desorientada. No reconocía a nadie, le resultaban extrañas las voces de las cuidadoras que con amabilidad le pedían que recogiera las pinturas y su maravillosa acuarela. 

Cenó poco, cada vez comía menos. 

«No tengo hambre. Como cuando murió mamá y me tuvieron que poner inyecciones de aceite de bacalao».

Recordaba algunas imágenes como si fuera ayer.

«Papá me enseñó a pintar. Me compró una caja grande de acuarelas con la que aprendí a mezclar los colores para obtener todos los matices. “Coge un vasito de agua y un pañuelo. Recuerda que los pinceles siempre han de estar limpios, María. Mojas el pincel, humedeces la acuarela y empiezas a pintar”».

Muy de vez en cuando tenía cortos espacios de conciencia; y sufría. Una tremenda solitud la atrapaba. Se sentía abandonada por sus seres queridos. Por los que traspasaron y por los que bajaron del tren de su vida. Y cuando somatizó su sufrimiento, apareció la enfermedad. Ingresó en la residencia por propia voluntad con la esperanza de encontrar cobijo y paz.

María plasmaba en su acuarela, con una destreza innata, el caos de recuerdos que su dañada mente albergaba. La bicicleta que jamás le trajeron los Reyes Magos, la ventana del taller de papá, la colada blanca de los lunes tendida al sol, un pajarillo caído del nido y desorientado. «Así me vio la primera terapeuta que me trató».

Una mañana, cuando una de las cuidadoras la fue a despertar, María ya no estaba con nosotros. Se había ido con los suyos, con los que sí la estimaban. Su cerebro se había parado; pero un momento antes, su memoria se vació mientras visualizaba los recuerdos de toda una vida.


Roser Lorite



Il·lustració: María Beitia



Comentaris

  1. M'agradat molt Roser, sempre em sorprenem els teus relats!!

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  2. Preciós relat, plé de sentimet i tendressa. El dibuix en acuarel.la també és molt bonic i complementa el text.

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  3. Com sempre un relat molt tendra, m' agrada tot ho que escrius Roser . Enhorabona i segueix escrivint

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